California es los Estados Unidos de América, sólo un poco antes

Los expertos ven un reflejo entre los movimientos antiinmigrantes y anti-minorías en la década de 1990, los cambios políticos que trajeron al estado y el estado actual de la nación.

La historia de cómo la antiinmigrante Propuesta 187, aprobada por los votantes de California en 1994, promovió la participación política de latinos, asiáticos y partidarios, parece tener un final feliz a largo plazo para el bando que perdió esa elección.

Esos sectores de la sociedad que se sintieron atacados por la iniciativa de 1994 se convirtieron en un movimiento duradero que convirtió al estado en un lugar más tolerante, menos divisivo, con una representación más diversa en todos los niveles de su gobierno, pero con el dominio casi completo de los demócratas sobre los republicanos, quienes actualmente son una fuerza minoritaria en el estado.

Pero en el resto de Estados Unidos, las réplicas de la 187 continúan resonando hoy en día. Algunos dirán que hay muchas similitudes entre el fenómeno político y social que sucedió en aquel entonces en el Estado Dorado y lo que está sucediendo hoy en la nación.

“California es América, sólo un poco antes”, dice el sociólogo de la University of Southern California, Manuel Pastor. “Cuando vemos la política actual a nivel nacional, podemos ver que refleja lo que sucedió en California a principios de la década de 1990, lo que sugiere que la ruta que tiene por delante el país es probablemente la que tomamos en California.”

Según Pastor, eso implica estrategias a largo plazo para unir “comunidades de color con aliados progresistas” para buscar transformaciones en el acceso al poder basadas en la organización comunitaria. “Las victorias políticas a corto plazo no construyen la fuerza política para sostener lo que se necesita hacer para superar la animadversión racial que se apodera de la nación en este momento.”

Pastor habla de una “ola de ansiedad racial” que se apoderó de California en la década de 1990. En la época de la Propuesta 187 y en los años siguientes, se aprobaron en rápida sucesión otras propuestas dirigidas a grupos minoritarios en el estado: La Ley de los Tres Strikes y la eliminación de los programas de Acción Afirmativa y la educación bilingüe, entre otros.

Protestantes gritan sobre un camión en contra de la Propuesta 187. | Foto de “187”

“Esa sensación de ansiedad demográfica se debió en parte a la gran afluencia de inmigrantes hacia California en las décadas de 1970 y 1980. La mitad de los inmigrantes que ingresaron a los Estados Unidos lo hicieron a través de California,” dijo Pastor.

Agrega que el cambio demográfico que se produjo en California en la década de 1990 “es básicamente el mismo que está atravesando Estados Unidos en este momento.”

La economía es y también fue parte de ello, ya que una profunda recesión causada por recortes en el gasto de defensa golpeó a la nación, particularmente en el Estado Dorado.

“Esta ansiedad racial se desarrolló también en un contexto de incertidumbre económica,” agregó. “Tuvimos el caldo perfecto de ansiedad por el cambio demográfico, nerviosismo por la incertidumbre económica y la pérdida de empleo, y el querer culpar a alguien por eso, en lugar de buscar soluciones estructurales.”

El auge del formato talk radio y de Rush Limbaugh, una figura central del movimiento ultraconservador desde finales de la década de 1980, fue otro elemento en ese “caldo,” dice Pastor. Hoy en día, tenemos las redes sociales y una vasta red de medios de nichos que actúa como una cámara de resonancia para las ideologías extremas.

Cuando echamos un vistazo al pasado, la década de 1990 en California parece tener muchos elementos similares a los años más recientes en todo el país, pero también a otras épocas históricas, dice el profesor de ciencias políticas de Loyola Marymount University, Fernando Guerra.

“En política no es inusual el tratar de convertir a los demás y a las minorías en chivo expiatorio, ya sea por el origen étnico, religioso o nacional cuando hay crisis y recesiones económicas. Veo a la 187 como parte de esa tendencia que ha estado sucediendo históricamente y en todo el mundo. Y, lamentablemente, continúa hoy en día y probablemente continuará en el futuro,” dijo Guerra.

Agrega que esto también suele ocurrir cuando un político o un candidato no tiene nada mejor que ofrecer, por lo que el chivo expiatorio podría ser una estrategia eficaz para ganar elecciones.

“El entonces gobernador Pete Wilson no tenía respuestas a la crisis económica, la recesión inmobiliaria que se produjo en ese momento y la pérdida de puestos de trabajo,” dijo el profesor. “Iba a buscar la reelección (con números de aprobación excepcionalmente bajos) y no podía explicar por qué estaba sucediendo eso, o cómo iba a sacar a California de esa situación. Entonces, comenzó un proceso de chivo expiatorio usando la Propuesta 187.”

El Senador Pete Wilson en campaña. | Foto de “187”

La profesora de estudios Chicana-Chicano y Centroamericanos de la UCLA, Celia Lacayo, establece un paralelismo entre el nombre político de la iniciativa de la Propuesta 187 y el eslogan del presidente Donald Trump: “Que América vuelva a ser grande” (Make America Great Again).

“El lenguaje de la Propuesta 187 fue racializado en el sentido de que el título era ‘Salvemos Nuestro Estado.’ Entonces, la pregunta es: ¿Salvar nuestro estado de quién? ¿De qué? Es un lenguaje codificado que muchos votantes conservadores y predominantemente blancos se sintieron amenazados por el creciente número de latinos en California.”

Una imagen de la inciativa “Salvemos Nuestro Estado,” junto con lenguage resaltado. | Foto de “187”

Agrega que el “Salvemos Nuestro Estado,” (“Save Our State” o SOS, por sus siglas en inglés) es similar a el “Que América vuelva a ser grande,” de Trump.

“No se dice en el nombre, pero la gente entiende lo que significan esos eslóganes”, dice Lacayo, aunque Trump es “muy explícito cuando llama violadores a los mexicanos.”

Lacayo puede ver “muchas conexiones con la Propuesta 187 y lo que está sucediendo hoy en nuestro país,” en la demografía cambiante y la economía cambiante para grandes franjas del país, incluida la clase trabajadora blanca. “La gente sigue votando [con] ese miedo a los latinos y otras minorías, y así es en parte como llegamos a Trump.”

Para la política partidista del estado de California, hay un antes y un después de la Propuesta 187. El estado de California que existía antes era un estado republicano rojo que casi siempre votó por el candidato republicano a la presidencia durante los 40 años anteriores, con raras excepciones. Era el estado de Richard Nixon, el estado de Ronald Reagan.

Hoy en día, California es posiblemente el estado más progresista de la nación, el más en desacuerdo con las políticas del presidente Donald Trump y el presidente se ha mostrado públicamente molesto con él en más de una ocasión.

Fabián Núñez, uno de los organizadores de la campaña anti-187 que apenas 10 años después ascendió a una de las posiciones políticas más poderosas del estado (Presidente de la Asamblea de California), dice que fue un punto de inflexión.

“El movimiento en 1994 contra Pete Wilson y la Propuesta 187 fue el catalizador para mover a California de donde estaba, que era un estado muy conservador, a donde está hoy, que es el estado más progresista del país.”

Pero incluso antes de la 187, la demografía del estado estaba cambiando. Parte de la razón fue la gran inmigración de años anteriores y la Ley bipartidista de Reforma y Control de Inmigración de 1986 (Ley de Amnistía), aprobada por demócratas y republicanos en el Congreso y firmada por Reagan, que ayudó a legalizar a tres millones de inmigrantes que estaban indocumentados, quienes ya estaban en camino a la naturalización (o podrían ser elegibles).

“Claramente, la 187 tuvo un tremendo impacto en la conciencia latina y la movilización política,” dice Guerra, de la Universidad Loyola Marymount. “Pero también afectó a otras comunidades, incluida la comunidad blanca y la comunidad asiática. Hoy California es azul, no solo por los latinos, sino por el voto asiático, sino por el voto tradicional afroamericano y también por el voto blanco que también se ha movido hacia la izquierda, no tolerando la retórica antiinmigrante que se vio en la 187.”

Avanzamos rápidamente 25 años, dicen estos expertos, y toda la nación se ha visto dominada por la división racial, las protestas masivas contra la brutalidad policial y el racismo, el aumento de las actividades supremacistas blancas y las políticas racializadas provenientes de la lo más alto, así como la ansiedad económica que se extendió desde algunas zonas a toda la nación después de una pandemia única en un siglo.

Las próximas elecciones podrían ofrecer pistas sobre si la reacción contra las políticas actuales es significativa y si se está produciendo un realineamiento político a largo plazo en este momento de la historia, aseguran los expertos.